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ZAMORA, LA TIMIDA, LA BELLA Nacional 

ZAMORA, LA TIMIDA, LA BELLA

Mezcla de Magia y Humildad

Zamora es una ciudad tímida. Agazapada junto al río Duero, al que sus calles parece que quieren saludar, esconde sin embargo multitud de maravillas de todo tipo que al viajero le aturdirán los sentidos.

No tiene la ciudad anchísimas avenidas ni apenas edificios enormes (si exceptuamos el mastodonte del Museo Etnográfico.) Quizás es por ello que no es una ciudad aplastada por el turismo masivo, afortunadamente para el viajero.

Primera Impresión

Dejaremos el coche frente al Mercado Modernista (Plaza Del Mercado), y haremos un recorrido sencillo. Ir en línea recta. Casi nada más empezar nuestro recorrido encontramos una iglesia románica (de San Andrés, en la calle del mismo nombre) la primera de un total de más de 20, perfectamente conservadas todas ellas. Pronto llegamos a la Plaza Mayor, enorme espacio casi cuadrado. Merece la pena detenerse a observar la fachada del antiguo Ayuntamiento, precioso edificio de época de Felipe IV, que desprende una extraña mezcla de majestuosidad y humildad.

Vista de la fachada principal de San Juan Bautista… ¿Veis la escalera? // www.viajesyrutas.es
Vista de la fachada principal de San Juan Bautista… ¿Veis la escalera? // www.viajesyrutas.es
Ayuntamiento Viejo de Zamora // Outisnn
Ayuntamiento Viejo de Zamora // Outisnn

Compartiendo espacio en la plaza, como si de un vigía intemporal se tratara, la Parroquia  de San Juan Bautista impone  su enorme presencia. Nos maravillamos ante el juego de volúmenes de su fachada principal, y advertimos, en una esquinita, la vertiginosa escalera exterior para subir a su torre, yo no seré quien se atreva a subir.

Hemos empezado nuestra ruta frente al Mercado, uno de los muchos edificios modernistas que conserva Zamora, ya vamos viendo que en esta ciudad hay variedad a raudales. Seguiremos por la calle de la izquierda (atención al restaurante Metro Zamora, muy recomendable) y contemplamos el Palacio de Los Condes de Aliste, hoy Parador Nacional, con un interesante patio decorado con medallones, que, en cierto modo, a este viajero le recuerdan a la Plaza Mayor de Salamanca.

Detalle de una de las efigies del Palacio de Los Condes de Aliste // www.parador.es
Detalle de una de las efigies del Palacio de Los Condes de Aliste // www.parador.es
Vista general del patio // fotos.euroresidentes.com
Vista general del patio // fotos.euroresidentes.com

La Torre de Hércules

Un Duero hecho de cristal finamente pulido

Avanzad y enseguida encontrareis la preciosa plaza de Claudio Moyano. Os invito a que viváis la experiencia de asomaros a un Duero hecho de cristal finamente pulido, como si fuera el espejo que, según la leyenda, se guarda en la Torre  de Hércules. Aquí no pasa el tiempo: no se atreve, pierde su razón de ser. Demos la vuelta y vayamos a comer a la Plaza Mayor, a Metro Zamora: a destacar las brochetas de pollo con crocante. Insuperables. Allí os espero.

Vista del Duero a su paso por Zamora // Alberto Crespo del Hoyo
Vista del Duero a su paso por Zamora // Alberto Crespo del Hoyo

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