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Mass Communication

Nos encontramos en un mundo apocalíptico. Sofía y Emma son dos de las supervivientes en este mundo. Sofía es dramática e impulsiva, está algo cansada de luchar pero aún así sigue. Emma es más pacifica y racional, a pesar del gran miedo que tiene intenta conservar la tranquilidad. Las dos están viviendo una situación de tensión que las saca fuera de sí (altibajos). Sofía y Emma intentarán buscar la cura al virus de la ceguera que los medios de comunicación de masas, la publicidad y la sociedad del consumo ha provocado a la mayoría de la población. Todos se han vuelto grises, ya no piensan, están idiotizados. El arte y la autenticidad es la comida de la que se suministra este virus que absorbe todo lo original. ¿Encontrarán la cura?

 

 

Se abre la escena y vemos una mesa central con un par de sillas y una radio. Repartidos por la escena hay varios lienzos en blanco sobre pequeños caballetes, así como varios libros (cuadernos) también en blanco. La luz central blanca lo ilumina todo. De fondo se escucha la radio con los acontecimientos acaecidos (hace meses ya grabados).

Los dos personajes aparecen sentados, una en cada esquina de la escena dejando la mesa en el centro. Ambas rompen a cachitos, fuertemente y con desesperación (metemos respiración acelerada) tacos de folletos publicitarios mientras escuchan la radio de fondo.

SOFÍA: (totalmente desesperada, harta y cansada se levanta repentinamente va hacia la radio y la apaga de un golpe) ¡Basta… basta ya! ( Se queda temblando casi sin fuerzas sobre la mesa)

(Emma ve toda la escena desde su sitio, con el apagón de la radio para de romper sus folletos, tiene miedo pero intenta trasmitir tranquilidad, cuándo Sofía queda temblando Emma va a consolarla)

EMMA: Sofía, tenemos que seguir inténtandolo, la lucha no está perdida, no desfallezcas. Mírame… mírame (con gesto tierno) aún hay solución.

SOFÍA: (Totalmente rota) Llevamos meses aquí y no encontramos la respuesta. ¿Es que no te das cuenta de qué estamos sumidas en una espiral de miseria? Hace tres días se llevaron lo único auténtico que nos quedaba… Hace tres días (dirigiéndose a sus cuadros) que han absorbido los colores y las formas… (dirigiéndose a los libros) las palabras… ¡Tus palabras Emma y mis cuadros!

EMMA: (para sí misma) todo tipo de arte… mis sentimientos… ahora todos están contaminados, todos son grises, TODOS ALIENADOS… (se le humedecen los ojos)

(Recomponiéndose) De nada sirve lamentarse Sofía, ni darle más vueltas, eso ya lo sabemos de sobra. (Coge a Sofía de los hombros) Sigamos intentándolo. Vuelve a sacar el mapa. (Sofía coge fuerzas, se recompone y saca el mapa de una mochila)

SOFÍA: A ver… ayer por la noche, los hombres de gris se acercaban por la zona norte, pasé por el museo cercano a la estación de tren y ya lo habían absorbido todo. Los últimos en caer de aquella zona ya han contraído la enfermedad, ESTÁN CIEGOS.

EMMA: Esta mañana cuándo fui a la búsqueda, el este también estaba absorbido, los pocos grupos de personas que quedaban escondidos por allí, estaban convirtiéndose en grises, ya palidecían, sus cuerpos iban hacía la masa.

SOFÍA: Todo está plagado, tenemos que encontrar la cura ya, no hay más tiempo.

EMMA: Algo se nos escapa.

SOFÍA: ¿El qué? Romper folletos no funciona, deshacernos de la comunicación de masas tampoco y analizar cada palabra de lo sucedido tampoco.

EMMA: No estamos mirando bien, buscando bien.

 

SOFÍA: (mirando hacía sus cuadros vacíos y dirigiéndose hacía ellos) todo está muerto, la mente está muriendo.

EMMA: Tus cuadros Sofía…

SOFÍA: Mis cuadros Emma, eran una de las cosas más valiosas de mi vida.

EMMA: Y mis escritos Sofía… ¿Cuándo los pintaste? Nunca me lo has dicho.

SOFÍA: (recordando muy tiernamente y señalando uno) este lo pinté durante mi primer amor, y este otro era el paisaje que veía desde mi ventana cada día al despertarme. ¿Y tú Emma, tus escritos?

EMMA: ¿Yo? (ríe tiernamente), este cuaderno de aquí estaba relleno de ensayos de todas mis primeras veces en algo… imagínate qué locura…

SOFÍA: y cuánta verdad a la vez…

EMMA: Sí.. (ríe tristemente)

 

Anotación: está parte tiene que ir in crescendo hacía lo histrionico…

SOFÍA: venga, anímate, hagamos otros… mira aquí el azul de mar. (pinta imaginariamente)

EMMA: Vale… y aquí un montón de palabras super sonoras (escribe imaginariamente)

SOFÍA: Aquí un valle muy verde (pinta imaginariamente)

EMMA: Palabras asonantes. (Escribe más rápido)

SOFÍA: rojo amanecer. (pinta más rápido)

EMMA: palabras que salen del estómago. (escribe aún más rápido)

SOFÍA: Azul de los ojos. (pinta más aceleradamente)

EMMA: frases del corazón (Escribe más aceleradamente)

SOFÍA: ¡morado, naranja y gris! Gris como aquel anuncio, Gris como aquel coche, gris, gris (totalmente fuera de sí)

EMMA: Palabras de verdad, de verdad, ¡De verdad! Sofía (dirigiéndose hacía ella, mientras Sofía parece fuera de sí misma) ¡LA VERDAD! ¡ LA VERDAD ES LA CURA! ¿Cuál será la forma de que los grises encuentren su verdad?. ¿Sofía? ¿Sofía? (Intenta pararla y la para)

 

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